Quiero un abrazo, pero no me vale de cualquiera, aunque se agradecen de corazón.
Quiero un abrazo de esos que te hacen llorar de la emoción, un abrazo que signifique más por el sentimiento que por la acción.
Un abrazo de esa persona especial, esa persona que solo de recordarla te haga feliz, que aunque no esté sabes que la volverás a ver, esa persona que lo daría todo por tí.
Todos tenemos en mente a alguna persona especial por la que daríamos cualquier cosa solo por un gesto tan simple como un abrazo, un gesto que sabes que recordarás a cada minuto que vivas.
Todos tenemos una persona, todos necesitamos un abrazo.
Inspirar un olor familiar, acunarnos en su eternidad, sumergirnos en él tanto como nos sea posible, un abrazo que signifique un TODO, un abrazo que nos convierta en un mundo, un abrazo que nos haga reír, llorar, cantar, saltar... Emocionarnos en general ese abrazo de esa persona.
Queremos ese segundo, ese minuto, ese instante que nos corresponde, nuestra porción, nuestra mitad, nuestro desahogo, el sentimiento de abrazar a nuestro todo.
Ese abrazo. El abrazo perfecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario