Luchando

Lucho por los sentimientos con la fuerza de un coloso, muy consciente y enterado que el amor es caprichoso.

martes, 30 de abril de 2013

Estas maldita.

La deseo la peor de las torturas a esa maldita bruja, que me robó lo más sagrado. Maldita banshee...

No te deseo el bien, te deseo cualquier mal que te aceche, incluso te deseo la muerte, tal vez nobla tuya, pero si la de los que te rodean, no eres buena calaña, ni siquiera eres buena persona.
No estás en tus cabales, porque una persona nunca debería intentar suicidarse, aunque yo misma lo haya pensado más de una vez...

Tengo el alma desgarrada, con una herida de difícil curación por culpa de una niñata que sólo quiere atención, que va con aires de diva y no es más que una desgraciada.
En el fondo me da pena, ver cómo una persona cambia tanto al estar con otra. Pero es una bruja y le tiene encantado, por lo que sé, las cosas que hace no son ni medio normales.

La he maldecido cada noche, la sigo maldiciendo, una maldición por cada lágrima que he derramado. Cada noche tejo más y más ese maleficio, para que caiga en su propio juego.

No juegues con quien fue jugador, no juegues contra mí niñata, acabarás perdiendo.

Y la bruja como todas es fea, tiene una larga nariz y un pelo extraño, si me la encuentro por la calle no es capaz de mirarme a la cara, me rehuye la mirada...
Ella sabrá, yo sé que  me las acabará pagando. En esta vida o en la otra.

viernes, 26 de abril de 2013

....

Una vasija vacía y sin sentimientos.
Como puedo demostrar afecto con el corazón en urgencias, recuperandose de una herida que casi le mata.
No puedo, no se hacerlo. Soy una cobarde, aunque por intentarlo no pierdo.
Necesito cojer aire. Dame un calo de eso que me eleve a cualquier parte.
No quiero verlo, le echo de menos, hace ya dos meses exactos que paso todo... Aún así me afecta quizas mas ahora que todo esta perdido. No quiero ganar nada, no lo merezco, tampoco sé si de verdad quiero o no quiero.
No se que hacer. Muerta en vida me hallo y no se como actuar.
Semejante prueba me ha puesto la vida, y semejante reto estoy por no cumplir, no quiero aceptarlo. No me gusta lo inesperado.
Cada vez me como mas y mas la puta cabeza. Y no saco nada en claro.
No se si quiero o no, si debo o no, o si me lo merezco o no.
No se nada, y tampoco me desespero. No quiero investigar, ni probar. Solo descansar.

Pesadillas.

Aquella oscuridad acechaba desde el fondo, por más que corría, menos avanzaba. Mis piernas se movían con rapidez, pero antes incluso de que pudiese recorrer una distancia corta, la niebla ya estaba envolviendolo todo a su paso.
No quedaba nada de luz, ni siquiera los reflejos de lo que había a mi alrededor, solamente oscuridad.
Una oscuridad tan espesa que era imposible no ahogarse, tan fría como el roce del hielo y tan cortante como el filo de una espada.
Una oscuridad que te envolvía y te calaba los más profundo del alma, la había visto venir, pero quizás no me había esforzado lo suficiente como para huir de ella.
Sentí el impulso de huir, me estaba ahogando, no sabía en qué dirección correr, o si de verdad me estaba moviendo.
No notaba nada, estaba paralizada, como esperando algo de aquella negrura. Tan espesa y oscura como el tizón.
No sabía que hacer en ese momento, asíque me senté. No sabía hacia donde daba el norte, tal vez estuviese volviendome loca y la poca cordura que me quedaba era la de estar entregada a la niebla, o si era solo una mala pesadilla de la que pronto despertaría...
Podrían ser muchísimas cosas, infinidad de posibilidades.
Me senté y observé a la nada, como la niebla lo devastaba todo a su paso, como lo que antes era un bello prado que rebosaba felicidad y alegría se convertía en.un cementerio de recuerdos y tristeza, donde vagaban mis esperanzas pasadas.
Esos recuerdos que no mueren, sólo se cambian de sitio a placer suyo, para su propio deleite...!
Esos recuerdos que en el momento más inoportuno aparecen. Arrebatandote el calor de tu cuerpo, robandote las emociones y las ganas de sonreír.
Esos recuerdos que te llenan de vacío, y que te dejan peor de lo que estabas.
Intenté visualizar una luz mirando a cualquier parte, simplemente por observar. Me estaba agobiando.
Quería salir de ahí buscaba una salida, un pozo al que saltar, un muro que trepar pero no había nada.
Esa sensación fría se convirtió en una compañera, siempre fiel a su causa, se me presentó como Soledad. Y a su lado acabé por sentirme cómoda, recuerdo la calidez de la luz, la alegría que te llenaba, las ganas con las que hacías cualquier cosa en sus amplios prados alegres.
Esa alegría ahora la encuentro brevemente y por períodos muy cortos en hacer cosas poco sanas. En mi niebla tengo de todo, no me falta de nada, sólo la compañía de otra persona, pero rechazo la idea, no estoy preparada para volver a la luz, me he acostumbrado a estar sola, a no agobiarme por nada ni por nadie. No estoy preparada para dejarla atrás. Tengo miedo de hacer daño a alguien que no sea yo misma.
La luz aún me puede cegar, lo que quiere decir que no estoy lista.
Descubrí que esa oscuridad viene de mi corazón, mi alma echa pedazos por una traición, y aún, no he recobrado el juicio ni las ganas.
El miedo atenaza a cada instante, siempre presente, siempre a flor de piel.
Tengo miedo de mi misma. Tengo miedo de ser feliz, aunque lo extrañe, tengo miedo de vivir o de ser constante.
Aún es muy pronto y la herida aún sigue sangrando.

:#

Que para mi, mejor que se hubiese muerto a la hora de parar en seco, no puedo dejar de darle vueltas al tema, el no es nadie para decirme lo que puedo o no puedo hacer.
No se ha comportado nunca como lo que es, asique que no venga declarando unos derechos que no se merece. Ojalá coja una mala curva, por lo menos yo me quedaría más tranquila.
No ha sido ni padre ni amigo ni nada, nunca está cuando le necesito, siempre esta pendiente de sus cosas.
Nunca puedes contar con el para nada, porque siempre te acaba fallando, como persona no vale nada, ni siquiera por sus hijas.  No sabe afrontar un.puto problema, y la.verdad, yo estoy hasta.la polla de aguantar sus gilipolleces.

Quiero salir de mi casa y perderme, cualquier sitio es mejor que estar bajo el mismo techo que el.
En el momento que salga por la puerta no me vuelve.a.ver el pelo

jueves, 25 de abril de 2013

LOST.

Siempre estoy igual, me odio a mí misma, no descarto la idea de desaparecer.
Tampoco quiero que sientan pena por mí.
Me joden las cosas, como a todo el mundo, soy humana. No puedo evitar que me afecten incluso el doble.
Quiero ver cómo arde algo, sentir el impulso de controlar cualquier cosa. Ya que no soy dueña ni de mis propias acciones. Quisiera elegir ser felíz y no estar sumida en la agonía de la tristeza, la ansiedad de vez en cuando vuelve. Y yo sigo queriendo quemar o destruir. Exteriorizar lo que siento de tal manera de que el mundo para mí como existe es una paleta de negros y grises.
Odio cada segundo que dedico a pensar en mi dolor. La gente no lo entiende, pero no me importa, llevo mucho tiempo sin sentir nada, y ahora tengo miedo de que sea igual.
Decepcionar a las personas que tanto me han apoyado, fallar a aquellos que confían en mí...
A veces no puedo ni verme, y otras en cambio me quisiera morir.
Que el "tierra tragame" se hiciese realidad y me arrastrase lejos..

No obtendré nada de lo que ansío, porque para ello debo entregar algo a cambio, y no me queda nada..

Me doy por perdida. Ya no confío ni en mi criterio, actúo sin pensar y eso a la larga me saldrá caro.

De menos.

Quiero dejar de rayarme cada dos por tres, quiero no tener miedo de las decepciones y aceptar el fracaso o la victoria.
Quiero sonreír, pero sin motivo, tener algo a lo que agarrarme, para sentirme viva.
Quiero tantas cosas que no me conformo sólo con una, las necesito todas para completarme.

Sonreír y poder complacer a los demás. Aceptar que le importo a alguien, aceptar que lo que se fue no volverá...

Lo último es más complicado, dicen que para olvidar a una persona necesitas la mitad del tiempo que has empleado a su lado. Yo sólo llevo dos meses sin poder verle, ni sentirle ni hablar con él. No me gusta la idea de tener que estar casi un año para olvidarle, porque para mí a su lado era todo perfecto.

Cuando más fuerte creí que eran los muros que mi cabeza habían formado para olvidar parecen ir fracturandose poco a poco. Antiguos recuerdos se filtran en mi mente, y hacen que me ponga triste, que me raye y que piense. Las cicatrices escuecen, incluso duelen y ese dolor persistirá durante un tiempo.

No me gusta, intento volver a ser felíz y lo único que consigo es hacerme más daño. No sé si estoy preparada para todo lo que pueda venir. Mi cabeza dice que si, y mi alma se rompió hace ya un tiempo, y aún no parece que vaya a querer recuperarse.
Asumo los palos que he recibido, pero no sé que hacer con ellos, no puedo creer que todo está bien, cuando en realidad lloro más de lo que me río.
No lloro con los ojos, lo que me llora es un corazón que se lamenta del daño que a recibido. Intento no pensarlo pero no puedo.

Pasaré de página, cambiaré de libro, empezaré mi vida, pero sé que no seré la misma. No quisiera dañar a nadie, porque no le deseo a nadie lo que yo sufro a diario.
Una guerra interior por intentar dar el 100% de mí, y que apenas me salga un 10%, no. Ni siquiera llega al 10%, me quedo atascada y el miedo me impide ver más allá.

Ese miedo que me cala los huesos, que hace que no sepa cómo reaccionar...

No sé ser cariñosa, no soy una persona afectiva, rehuyo el contacto de otra persona, por miedo. Soy más bien solitaria. Desconfío por naturaleza, no me gustan muchas cosas con las que convivo, pero si la vida no tratase de joderme me preocuparía. No sé vivir sin sufrir, sólo lo supe hacer cuando le tuve a mi lado, me enseñó a vivir, a sonreír y conocí la felicidad, aunque fuese por un período corto. Después volví a caer al pozo. Me a costado levantarme y ahora soy diferente, no sé que quiero realmente, sé que necesito mi espacio, tiempo para mí, no quisiera atarme a nadie, por miedo. Tampoco quiero cometer los mismo errores, dejar a mis amigas de lado por un chico, aunque me sienta bien.
He conocido buena gente, me han sacado del pozo y he rozado la luz, pero a diario vuelvo a caer, cuando llego a casa siempre le doy mil vueltas al coco y mientras tanto, sigo sin conseguir nada.

Me fumo uno y generalmente me olvido de todo, pero por la razón que sea siempre veo algún detalle que me recuerda todo de golpe.
El banco donde nos dimos el primer beso y desde ahí todo lo demás, repaso nuestra historia de memoria, arrepintiendome de las cosas que no hice.

Ojalá tuviesemos la opción de borrar todo lo que nos ha echo daño. Pero del pasado no puedes huir, porque siempre habrá un olor, una canción, una fecha, que te recuerde a esa persona, y entonces ahí, volverás a caer.

/

Por dejar de pensar, me vienen peores pensamientos, me rayo cuando veo gente, porque me recuerda los momentos del pasado, me rayo.
No puedo aparentar normalidad cuando lo único que quiero es llorar.
No puedo dejar de estar con una sensación de vacío, que pensaba que estaba muerta.
No puedo. Pero tengo que hacerlo.

miércoles, 24 de abril de 2013

Night *

Noches en las que el silecio es tu mejor cobijo, en las que el peor de los momentos se vuelve absurdo.

Dejé de pensar en que hacer con mi vida, de lastimarme. Claramente aún me duelen las cosas, pero no sé si pasar página o cambiar de libro.

No estaré conforme con nada, ya no sé si creer en Dios, Buda o el karma. Pero sólo espero que se me pague por lo sufrido, que se me recompensen las lagrimas derramadas y las horas ahogandome en la almohada.
Privilegios perdidos, difícilmente pueden ser recuperados, el esfuerzo y el sacrificio, tampoco serán en vano. Todo lo bueno llega, perl es duro aceptarlo, cuando ya habías entrafo en comunión con tu oscuridad personal, la luz podrá molestar pero estará ahí para que la recibas

Decidete si quieres empezar a ver color en tu vida, si quieres sonreír.

A mi me la suda lo que me digan, pero no todo, temgo un cierto límite de paciencia y tanta ira y odio dentro que es muy probable que estalle con quien menos lo merezca.

No importa, ya no puedo perder más de lo que no tengo, no puedo morir si ya estoy muerta. Pero me puedo plantear abrazar esa luz, olvidarme de rayadas, aceptar que hay gente que aún apuesta por mí. Que está ahi cuando estoy mal.

Tal vez no sonrío, o si lo hago no tarda en desaparecer.
No sé si estoy preparada para decirle adiós del todo al pasado, al fin y al cabo ha sido.mucho tiempo...

No sé que hacer.

martes, 23 de abril de 2013

#-

Realmente no sé que es lo que quiero, ni si estoy bien o me quedo igual, me siento culpable pero a la vez estoy bien.
No rozo la felicidad, pero sonrío, me río y me lo paso bien.
Quizás deba aclararme más las ideas, dejar que lo bueno venga, que lo malo se vaya y así poder ver la luz al final del túnel...

Quiero poder sonreír sin hacerme daño, ir por la calle sin que me recuerden las cosas a él.. Poco a poco mi cerebro manda sus recuerdos a los más profundo, al hueco al que más difícilmente puedo acceder.

Me daría una oportunidad si de verdad supiese li que quiero, pero la rayada que tengo ahora es más complicada que eso.

martes, 16 de abril de 2013

##

Llevo unos días en los que me siento bastante contenta conmigo misma, veo que soy capaz de hacer cosaa que antes no podía, aunque sea una tontería.
Me siento bien y poco a poco vuelvo a ser yo.

viernes, 12 de abril de 2013

=

Que para volar lejos, primero tengo que tener alas.
Mis ganas de volar van aumentando por momentos, tengo ganas de salir fuera y ver el mundo, quiero viajar, conocer países, culturas y demás.
Sigue sin gustarme la gente, rechazo involuntario, pero necesario.
Me gustaba que me hicieran cosquillas, hacía que me sintiera pequeña. Pero eso eran demasiados privilegios de piel como para que luego te fallen.

lunes, 8 de abril de 2013

Gracias.

Me encanta escuchar música, sobre todo cuando define mi ánimo.
Si no me gusta paso a la siguiente. Estoy más centrada, ya puedo pensar con claridad, abrí los ojos en su momento, pero eso no quita que sea ahora cuando decido darme cuenta y desfogar toda la rabia que siento. Podría darle un puñetazo a una pared, un árbol, una farola... A lo que fuese, pero para qué.
Ya no me siento derrotada ni fracasada, si no liberada. Siento que soy la dueña de mi propia vida y que lo que hago sólo es por y para mí.
Claro que pienso en los demás, les debo mucho, al no dejarme ponerme triste ni un sólo minuto de los que he pasado con ellos, de los que han echo mis penas las suyas, las alegrías y mis rayadas. No soy fácil pero tampoco soy complicada.
Soy una chica a la que la cuesta abrirse a los demás, porque desconfio bastante, siempre me han echo daño, me han puteado, han intentado hundirme, pero por el camino no sólo he perdido, también he ganado.
Se ha ido mucha gente de mi vida, pero han llegado muchos que me han enseñado el lado positivo a pesar de estar incluso peor que yo.
No tengo palabras para dar las gracias, a amigos y amigas de toda la vida, esos que no fallan. A los nuevos, que de alguna manera tampoco me han dejado caer sino que me han levantado. A mi familia por apoyarme y por tenerlos.
Pero sobre todo a mi hermana, ya que sin ella, ahora mismo no sería mas que ceniza.

domingo, 7 de abril de 2013

¥

Sigo con la esperanza de recuperar las ganas de volver a soñar, a soñar de verdad.
De volver a mostrar una sonrisa sincera, a poner cara de tonta al leer un mensaje, a pensar en un futuro mejor de la mano de alguien especial.
Tengo esa esperanza, tengo ese sueño, porque de verdad, tengo ganas.
Intento ser feliz, pero no me sale, solamente puedo tener un rato de sonrisas, al que acechan lagrimas.
Haré un esfuerzo por mí, me lo debo, temgo demasiadas deudas conmigo misma, me debo tiempo, dedicación y más cariño por mi parte.
Odio la idea de que tenga que depender de alguien para ser felíz, pero es así. Asique desprenderé de mi misma y así por lo menos no acabaré rota. Lo mismo hasta me encuentro.

viernes, 5 de abril de 2013

Mis demonios

Que mis demonios interiores me incitan a buscar venganza, cuando mi parte racional lucha contra ellos. Me dicen que quien.la hace la paga y yo les digo que el tiempo pone a cada uno en su sitio.
La sangre es el precio a pagar por las lágrimas derramadas, pero la verdad es que será un ojo por ojo.
Mis demonios me incitan a lo bueno, o a lo malo. No hay intermedios. No sé cuanto tiempo podre contenerlos, pero seguiré haciéndolo como hasta ahora. Aunque arda, funciona.

miércoles, 3 de abril de 2013

Rayadas.

Por esas noches en las que una simple charla con un amigo te suben el ánimo y te vuelven las fuerzas para seguir adelante.
Me propuse encontrarme y lo estoy haciendo, no me gusta mucho pero me acepto, soy una persona fria, seria, de mirada fuerte. No me gusta achantarme de nada ni de nadie, no huyo de los problemas pero si que los afronto.
Mis decisiones no son siempre las correctas, ni siquiera cuando pienso demasiado las cosas. Prefiero guiarme por mi instinto, fruncir el ceño, morderme el labio y aguantar el puño cerrado. Autocontrol.
Me gustaría sentirme llena, plena, con ganas de hacer todo tipo de locuras, me gustaría irme lejos, perderme en una isla, donde no me conociera nadie. Pero mejor no. Mi vida está donde esten los míos. Les apoyo y me apoyan, los tengo en las malas y en las peores, nunca dejando que me hunda, y siempre sacándome a flote. Me gusta más animar que me animen. Siempre he sido muy cerrada con mis problemas, de hay que mi fuego interior arda con tanta fuerza. No quiero cambiar, no ahora. Soy como soy y doy gracias por ello. El bien y el mal, es solo algo que nos hemos inventado. Yo puedo rozar esa línea imaginaria, cuando estoy con gente, buena gente.. Camino por la luz, pero en mi propia soledad vivo en la más completa oscuridad.
No necesito a nadie para ser felíz, ya que lo soy a mi manera. No recuerdo reir a carcajadas. Bueno si. Por cosquillas. Pero no por algo en especial.
Envidio a esas personas que destierran sus problemas, sus rayadas. Yo fumo con ellas, duermo con ellas, y las tengo todo el tiempo en mi cabeza. Pero suelo desconectar.

La vida no me ha dado muchos motivos para sonreír, es más siempre que lo he hecho, me ha arrancado de raíz aquello que me apagaba la llama. Se lo a llevado tan lejos que me cuesta asimilar que pueda sucederme algo bueno.
Asique aqui estoy encarando mi destino y esperando lo que venga.

Triste es ser como quieren que seas

Es triste que los demás esperen de tí una cosa diferente a lo que de verdad quieres hacer. Que te controlen, que te arrastren a sus modas, a sus costumbres, mientras tú por timidez no haces lo que de verdad te gustaria hacer.

Reprimes tus gustos, y tu personalidad por agradar a la gente.
Yo paso de eso. Soy como soy con un carácter muy fuerte, una mentalidad muy clara y unas ideas y una personalidad muy bien definidas.
Soy como soy, no soy perfecta, pero a quien no le guste puerta.

Lo dicho

Esta mañana ya me parecía raro poder sonreír sin problemas, y tengo razón.
A aparecido el submormal de turno a tocar la polla, pero paso de desanimarme joder. Me ha ebtrado tal rabia que le he metido un puñetazo a un árbol, lo siento por el árbol, pero así por lo menos canalizo mi rabia y mi dolor en mi mano.
Que le follen a todos, los tios no valen para nada, estoy bastante agusto tal y como estoy ahora, sin estar atada a ningun tio.
Asique que sigan hablando, si me han puesto los cuernos, que si estoy gorda... Que me la suda! Que todo vuelve y ningún hijo de puta me va a quitar las ganas de sonreír, ni de reirme de todo.

Presentimientos

Mañanas en las que sin saber porque te levantas más cansado que lo que te acostastes pero aún así, tienes mejor humor que lo que has tenido en un tiempo.
Algo va mal, en lo más profundo de mi ser, se qué algo puede pasar hoy, no está bien.
Llevo un mes con cambios y humor de perros, y hoy sin más me levanto con ganas de hacer algo... Espero que si hoy pasa algo no sea malo, ya que como mi humor esta mañana, mi borderia está también a flor de piel.
Pero es una sensación extraña, asi que haré caso a mi instinto, hace mucho tiempo ya que decidí no ignorarlo, es más, dicen que las mujeres somos muy intuitivas, unas más que otras.
Y yo siempre he tenido esas sensaciones, y decidí ignorarlas, no sabía que podían significar, hasta que decidí escucharlas.
Y esta me dice que aunque mi humor sea bueno, hay que pagar. Sea como sea.
¿Mi felicidad depende de unas lágrimas? Como pago... ¿Si quiero tener un buen día tengo que dar algo a cambio?

Es lo que hay. A ver que coño es.

martes, 2 de abril de 2013

Pequeña

Quiero volver a ser pequeña, como un cachorro, preocupaciones las mínimas. Que mi mayor ansia sea que ne cojan en brazos o me compren una chuche, jugar con muñecas, que me paseen...
Pero no.

Fuego

Una simple cerilla puede causar más daño de lo que todos esperamos, pero las llamas no son el problema, el problema es que usemos algo que las haga combustionar.
Me gusta sentarme y mirar una llama, controlarla, jugar con ella. Encender mi mechero, apagarlo, darle vida al gas de su interior, sí, me gusta el fuego.
Quizás sea mi elemento preferido, favorito, con el que más identificada me siento.
El poder de una llama, que se enciende y se apaga, devastándolo todo a su paso, llevándose lo más inocente.
Soy una llama, de fuego, puro fuego.
No me disgusta quemar cosas, pero tampoco soy una pirómana. Me gusta saber como funcionan las cosas, controlar con un simple gesto, algo que es tan poderoso, que puede hacer mucho daño.

Pero todo se basa en el control, dejo que mi llama interior me queme, porque si la libero, todo se podría volver cenizas y quedarme sin nada, podría ahogarme con el humo... Pero tampoco importa mucho, no me considero normal, sino diferente, una clase de persona igual que las demás, con mis defectos y mis virtudes, pero muy, muy quemada por dentro.

Un león en una jaula, un recluso en su celda, y una llama sin control.

Todo igual de peligroso pero a su manera, al león si no le provocas no te ataca, al preso si no le sueltas no robará, violará o matará, igual que la llama, si no la enciendes es inofensiva.

Confieso que me siento como el gas del mechero, a la espera de que roce con la piedra para salir y liberarme, aunque sea para encender un cigarro. Pero todo sigue siendo efímero, todo se acaba, el león se domestica, el preso se reforma y la llama  se apaga.

No estoy apagada, solamente estoy ardiendo por dentro, y necesito, ansío, añoro, el elemento contrario, el agua para apagar mis flameantes llamas, para secar mis lágrimas, para arroparme con su tranquilidad. Ojalá todo pase pronto, quiero tener mi fuego interior bajo control.

Abril

Puede que cuando menos lo espere llegue algo bueno a mi vida, algo por lo que me valga la pena luchar, ese alguien puede ser alguien.
Me siento impotente quisiera saber para que estoy aquí, no creo que sea para sufrir, No.
La vida tiene algún juego perverso esperándome, y la verdad no me gustan mucho las sorpresas, me considero una persona más bien, diferente.
Me gustan las cosas a mi manera, tranquilas, que todo esté bajo control, las únicas sorpresas que me gustan son las de mí cumpleaños, lo demás mejor que te lo guardes.
Mediante la mirada la gente se aparta, dicen que soy seria, pero yo digo que como no voy a ser seria si esta puta vida me ha dado más momentos de llanto que de risa, si por dentro me siento muerta, vacía. Eso no es de ahora, es de siempre. Las putadas de los que te rodean, han echo que sea una persona sin ganas de nada, que la única emoción que siento sea mediante una reacción física, pero siempre es la misma. Dolor.
Sí, todo se reduce al dolor.
Si nacemos solos, nos morimos solos, nadie se muere contigo. Me da miedo sentirme así siempre, porque la verdad, para que voy a reír sin que nadie me de un puto motivo.

Mi reflexión se reduce a que nada, de momento puede hacer que me sienta viva, la adrenalina puede pasar por mis venas, pero solo cuando intento que no me atropelle un coche cuando cruzo la carretera, que sinceramente más de una vez he sentido el impulso.

Pero no soy tan cobarde como para matarme, quiero demasiado a los que me rodean, ya que ese es el único amor que puedo dar por el momento.
No quiero ser muy dura conmigo misma, ya que lo mismo mi ira interior me hace volverme ciega y no puedo ver si alguien que no espero en mi vida, intenta o quiere meterse en ella.

No lo sé, y el no tenerlo bajo control me irrita.
Me siento tan voluble como la lluvia este mes, sin saber cuando puede llover, cuando puedo apagarme o encenderme.