Luchando

Lucho por los sentimientos con la fuerza de un coloso, muy consciente y enterado que el amor es caprichoso.

jueves, 16 de mayo de 2013

Guerra contra la ansiedad

Casi tres meses, el tiempo vuela, y con él se va la tristeza, cada vez duele menos, pero aún golpea con fuerza, cuando menos te lo esperas.
Reconozco que sigo sintiendole cerca, pero que por alguna razón me rehuye.
El destino le cruzó en mi camino, la vida me lo quitó, pero no hay forma de que desaparezca.
Sigue apareciendose, a donde quiera que vaya, sitios tan absurdos, pero que me inundan.
Cada mañana veo el banco donde nos dimos el primer beso, cada día cojo el autobús en la parada donde me acompañó la primera vez que quedamos, y aunque suelo evitar pensarlo cuando paso, la esquina de la calle donde le vi la primera vez...
Cada vez duele menos, me siguen hablando sus amigos de vez en cuando, y ya apenas me molesta, si no lo pienso no me rayo. Pero el dilema surge cuando evitas pensarlo, en resumen, te rayas lo quieras o no.

Ya no dura tanto, lo que peor llevo es la ansiedad que me sigue causando. La presión en el pecho, el sentimiento de ahogo y de asfixia, la falta de aire, las lágrimas que salen solas, por el agobio de la situación... La ansiedad me la fumo, la quemo y desaparece, la derroto a diario en cada calo que doy.
Mi guerra diaria, la que libro sola, en la que sólo el tiempo me dará la victoria. O eso espero. Un vicio insano, pero como todos, al menos lo hago por una razón.
La putada, se lo tiene aprendido y Ansiedad me ataca por las noches, inspiro con fuerza y la mando lejos, y cuando puedo levanto unas defensas de humo en mis pulmones, y no se acerca, me ronda, débil.
Mi objetivo es alejarla, para siempre, tengo un arma secreta dentro de mi mente, y no podrá torturarme, ni presionarme, a pesar del dolor, lo aguanto, soy fuerte

Ellas

Ya han pasado las fiestas, he reído, he estado en buena compañía, he visto a gente a la que llevaba tiempo sin ver, he conocido gente nueva....
He recordado, pero el recuerdo se lo ha llevado la gente con la que he estado, me han distraído, y lo agradezco, puede sonar a tontería, puede que incluso ni ellos mismos lo supieran, para mí sigue siendo una fecha clave, los fuegos artificiales, el ruido de las atracciones, las canciones que sonaban... Todo me recordaba a algo. Pero he sustituido un vago recuerdo por otro más ameno, más gracioso, amigos fieles.
Lo bueno de la noche, es la oscuridad, gracias a la negrura, no pude encontrarme con sus ojos, tampoco lo quería, los momentos que he pasado este año no se podrán igualar fácilmente.
Descojonarte de risa, cantar, reir...
El abrazo sincero de una amiga, la palmadita en la espalda, y así tiramos hacia delante.
Ellas, las que a pesar de que puedan estar peor que yo, no me permitirán caer, ellos que no permiten que esté triste, entre todos. Una piña, un grupo, una familia.
Me faltaba alguien especial, y no era el de costumbre, era ella, mi mejor amiga, mi hermana, alguien con quién sí que comparto verdaderos momentos de apoyo, con quien comparto no solo una fecha, si no que compartimos un cumpleaños, un pasado un presente y un futuro.
No me quejo de amistades, son todas estupendas, me he dado cuenta de quien de verdad está ahí cuando lo necesitas, quién por muy pesada que resulta te pregunta a diario para saber que estas bien.
Retomar viejas amistades, y ver que cambiamos en apariencia, pero que el sentimiento de locura que te posee cuando estas a su lado no se iguala con ninguna otra persona, que por muchos años que pasen seguirán igual.
Ellas son mis amigas, las que no me han permitido caer, las que me guian a diario, mis ángeles.
Por ellas daría el brazo entero, a ellas, las que no permito que el aire las roce. Porque ellas son el tesoro más grande que tengo y sé que sin su apoyo me pierdo. No faltarán, son las de verdad. Son mi alegría, mi tristeza mi risa y mi manto de lágrimas.
A todas y cada una de ellas, las que quiero como hermanas.

Escribír

Escribir cuando estás triste ayuda a desahogarte, a veces..
No se hacerlo de otra manera, no me gusta contarle mis problemas a nadie que no sea la hoja, ya que el papel no hace preguntas, ni te dice si lo has echo mal o no, no se jacta de tus derrotas ni te comenta las victorias, simplemente se deja escribir, dibujar, lo rompes, le das forma y color; un material maleable, en el que escribes la mayor declaración de amor, de odio, de felicidad, de tristeza.... Siempre en esa balanza, nadie salvo ella te va a entender.

Loco, borracho, perdido...

"Y vuelvo a estar, más loco que de atar, dibujo corazones, después de echar mi aliento en los cristales de tu voz, y vuelvo a respirar, tu aire y mis pulmones, se llenan de la vida que me quitas al andar, en otras direcciones, de las que sigo yo... Que pronto me olvidaste.."

Una canción que escuchas mientras miras por la ventana de un autobús, que refleja exactamente lo que sientes, ella, la música, es la única que te entiende, no importa tu estado de ánimo, tu humor o la compañía...
Ella te cala fuerte, se te mete en la cabeza, te obliga a sentir. Una misma canción, según cuando la escuches, duele más o duele menos.
Esta para mi, el comienzo, la perdición de mi cabeza, quizás tenga razón y haya perdido la poca cordura que me quedaba.
Puesto que me desago por dentro, me quemo, siento, tiemblo, lloro, ahogo el grito de frustración que se empieza a formar en lo más profundo de mi garganta, a veces ni me inmuto, otras sin embargo, tales son las ganas de llorar que no puedo evitarli, me pongo triste y hasta la canción más alegre y efusiva me quita las ganas de todo.
¿Canciones de amor?, para cuando estás enamorado, cuando lo único que quieres es desaparecer te resultan un sueño lejano, un sentimiento de película, una desgracia hiperactiva, que te deprime a medida que te identificas junto a tus recuerdos en su melodía, la base instrumental, te resulta deprimente, a veces la letra es empalagosa y te preguntas si  tu lo has sido también.
Miles de porqués, por tres minutos de canción.
Cuando tu unico consuelo es ella, la música. Sabes que ella no te abandona.

Perfección

La perfección no existe como tal.
Nos limitamos a pensar que es así, bucamos personas que creemos perfectas, momento que llamamos perfectos y situaciones o recuerdos que se denominan así.
La verdad es que no existe, solo es algo que nos gusta demasiado, a veces incluso duele...
Nosotros tampoco somos perfectos, tenemos más defectos que virtudes, podemos ser muy buenos, pero una vez que hagamos algo malo rompemos la perfección.
Nos hacemos daño a nosotros mismos, pensando en lo que es, lo que será, lo que ha sido... Y lo llamamos perfección.
Somos tan tontos que nos creemos lo que vemos o decimos. Amoldamos la idea que tenemos de las cosas a lo que queremos ver.
Lo que nos gusta, lo que nos llama la atención, lo que nos atrae. La verdad es que somos como polillas, buscamos la luz, o como cuervos cojiendo lo que brilla, sin saber o sin querer saberlo, que no es oro todo lo que reluce, que el físico por ejemplo no es perfecto, que para gustos los colores, y que nunca llueve a gusto de todos.
Debemos saltar obstáculos constantemente, debemos cojer momentos cotidianos y disfrutar de ellos, debemos agradecer a diario lo qie la vida, por muy perra que sea, nos ofrezca... Un día más. Algo que pasa, tiempos que se van y no vuelven. ¿Aquéllo fue perfecto?, quizás, yo lo disfruté, me gustó, para mi todo era más pomposo que una nube, más dulce que la miel. Pero eso es todo, fue bonito mientras duró, no me arrepiento de nada y nada es suficiente, siempre queremos más y más... Somos insaciables, buscamos la perfección en la mirada, en un beso, un abrazo, un gesto... Pero todo eso pasa cuando de verdad no lo esperas, por eso hay que vivir a cada instante como si no hubiera un mañana, como si de esta noche no pasaras...
Pero no se puede, Perfeccion es un tren que pasa pocas veces en la vida y tienes varias opciones, unas voluntarias como subir o bajar y otras no tanto, como que te la arrebaten o te empujen.
Actos voluntarios, actos involuntarios, ninguna persona es perfecta, resumimos la presencia en el momento y la esencia de cada uno nos define como somos.
Quien considere que es perfecto, se equivoca, es quien mas tiene que callar, ocultar y de lo que menos tiene que presumir, porque una persona humilde es quien a pesar de las apariencias es más noble que el que tiene mas dinero.
La perfección te la da el curtirtelo en la calle, el currarte todas y cada una de tus metas, aceptar la derrota y celebrar la victoria, sentir, vivir, reír....
Busquemos lo sencillo, huyamos de lo cargado.

martes, 14 de mayo de 2013

Fuegos artificiales

He visto los fuegos otro año más sola, a cada cohete, me recordó su abrazo, mientras el año pasado me besaba y me cuidaba.

Me he sentido triste, pero solo durante un rato, he intentado no mirarlos, pues a cada destello veía sus ojos, con.cada petardo sentía su risa, hace un año exacto que el hizo realidad mi mayor sueño, que era verlos junto a alguien especial.
Ojala el me recordase de la misma forma que le recuerdo yo a él... Ojala algun dia volviese a hablar conmigo, no le guardare rencor, ni le pedire explicaciones, se que se fue y dudo de que vuelva. No.soporto esta soledad, no soporto que me toque nadie que no sea él.

No, soy realista, me esta costando mucho esfuerzo salir de este pozo, cada dia, cada hora, a ratos, pienso en el, sigue ocupando parte de mis pensamientos, me esta costando olvidarle, si solo pudiesemos volver a hablar, como el amigo que era, se que me costaría, pero no es el primero por el que me sacrificaria de esta forma.
Muchas veces por querer conservar a una persona, aparte mis sentimientos, y conserve la amistad...
Menos mal que los cohetes no duran para siempre, si no ya me veia yo contemplando el cielo, en un.medio desesperado de sentirle cerca.
Por un.momento, posiblemente hemos mirado lo mismo, hemos oido lo mismo y hemos vibrado de la misma manera.

Ojala llegue el día en el que pueda mirar al cielo sin rogar saber de el..

Rondando memorias

Una tarde lluvia, recuerdos que afloran, miradas que se pierden y un pasado que nos abandona.
Una tarde de lluvia, de no pensar, de no sentir, una tarde para dormir.
Pero hay que salir, quedarse encerrado en uno mismo no ayuda.
Bochorno, lluvia. Calor sofocante que derrite mis ideas, el agua las limpia y los truenos los espantan. Recuerdo recordar, como recuerdo sentir. Merecemos vivir.
No saber que hacer, cuando ves el vaso vacío. Cuando las ganas de luchar se han desvanecido, cuando las ganas de amar se han destruido, evaporado, corrompido.
Transformar y convivir sensaciones que desesperan. Mariposas en el estómago, que siguen revueltas. Si te veo no lo creo, un espejismo del destino, una mala jugada, traicionera es la vida.
Peli,sofá y manta ó calle, canuto y mechero. La compañía que cada uno se busca, aquellos que están, los que se fueron y no volverán, los que vienen y remplazan, ocupan lugares, espacios demasiado grandes, enormes para uno solo...
Amigos que se convierten en hermanos, y hermanos que son mas que amigos. Las palabras que dedicamos y las frases que decimos. Recuerdos que se vuelven cenizas de un suspiro, ya no escribo por la tristeza si no por como me deja el vacío, la soledad es mi amiga, mi compañera, mi pareja de este baile.

lunes, 13 de mayo de 2013

Recordando momentos que no volverán

Recuerdo mirar las estrellas y sentir la felicidad chispeante en cada centimetro de mi cuerpo.
El solo roce del viento me hacía vibrar, esa brisa que acariciaba mi pelo, mientras el olor a mar nos inundaba.
Recuerdo abrazarme a ti mientras suavemente nos besabamos al vaivén de las olas.
El agua salada tapaba mis lagrimas de felicidad al sentirme la persona más afortunada del mundo.
Ahogabamos la risa en un beso, mientras el mundo se detenía, la gente nos miraba con envidia. Mientras tanto tú y yo inflabamos nuestra burbuja, la adornabamos con amor, se hinchaba de pasión. Y mientras tanto yo te sonreía, me creía todas y cada una de tus caricias, las creía verdaderas, me hundía en tu abrazo, siendo eso lo que necesitaba como sustento, me fundia en tus besos, siendo ellos mi perdición.

Que mi mayor droga eras tú, solo tú, siempre tú. Dormir abrazada a tu pecho era siempre mi deseo, que me acariciaras, tú, dueño de esos privilegios, notar tu toque como algo más, hacerme vibrar solo con mirarme, me hinchabas de vida con cada palabra que decías, cuidarte cual niño pequeño, porque es así como yo me sentía.

A tu lado yo tan pequeña y tu tan grande, mi escudo protector frente a todos mis males, nada me rozaba sin tu consentimiento, y mírame ahora, sin futuro ni presente, perdida, mirando las estrellas, esperando ver tus ojos en cada una de ellas, esperando que el aire me traiga los restos de tu aroma, buscando tu silueta entre la gente, esperando oír tu risa, esperando que me dediques otra sonrisa, aunque sea la última para así poder grabarla a fuego en mi corazón, escuchar brevemente el eco de tu voz, volver a tocarte el pelo, volver a sentirte tan cerca de mí que me ruborice entre parpadeos, volver a mirar las estrellas agarrada de tu mano.
Tú que fuistes mi mayor confidente, quien me conoce mejor que nadie, quien tiene esos privilegios de piel... Tú, si tú, quién me ha tratado como a una colilla tirandome a la cuneta, a quien a pesar de todo quiero con bastante fuerza, a quien necesito como al respirar, el que me prometió la luna, el que me enseñó a sonreír, con quien aprendí a vivir, con quien mantuve cientos de primeras veces...
A quien lloro cada noche, por quien pido cada día.
A quien deseo correr cuando todo me sale mal, quien con un simple abrazo me hace las penas olvidar...

Tú que me hicistes daño eres el unico que seria capaz de sanarme.
Pero ese anhelo está lejos de tornarse realidad, por eso ahora solo quiero soñar. Que esto es una pesadilla, y que tu estás al otro lado de la pantalla, escribiendome, preparando tu abrazo, mientras que con tus manos recojes mis lágrimas.
Lo afirmo una vez más. Te echo de menos.

Uno mismo

Imposible resultar agradar a todo el mundo, yo ya decidí agradarme solamente a mi misma.
No ser como las demás, sentirme como la oveja descarriada que soy.
Ir a mi royo y solo al mío, no depender de los demás, puesto que todos fallan, traicionan, se van. Algunos vuelven arrastrados, otros ni se lo plantean, desaparecen de tu vida con el mismo vacío que ocuparon al llegar...
Años, experiencias, subidas y bajones, vivencias infinitas de las que sólo tú quedarás fiel a su recuerdo.
Llorar a un recuerdo es como torturarte sin presencias, torturas emocionales que todos alguna vez nos hacemos, nos sentimos desgraciados, vacíos y entonces lloramos.
Implorando al cielo que nos ampare, esperando que cese la tempestad, despertando la ira y las ideas más siniestras, con tal de hacernos daño.
Acostumbrados al dolor desde que nacemos, acostumbrados a llorar, aunque ahora más mayores no queramos ayuda, nuestras penas son nuestras, tememos que haya alguien que las entienda, y la verdad es que lo que uno sufre por amor es peor que una herida de guerra, prefiero mil cicatrices superficiales a tener más de una en el alma, pues las heridas se curan y el dolor se queda, unas las ves, otras las sientes. Unas te hacen valiente y otras desgraciado. Tierra tragame, como mantra diario, repetirlo una vez tras otra desde que te levantas hasta que te acuestas, no se puede evitar soñar, pues es un gesto del subconsciente, un acto que hace que se nos encienda la luz dentro del alma, esa rehabilitación que desea nuestro corazón...
Pero dura poco, es efímero, por eso desearía dormir más y despertarme menos..
Los desvelos nocturnos van en descenso, pero la ansiedad del levantarme a cada mañana sintiendo mi desgracia presa de un sueño no desaparece..
Sueños rotos estampados en el duro suelo del asfalto mientras desde arriba se nos mira con recelo.

Dicen que después de la tormenta siempre llega la calma.
Para mi gusto está aún en pleno apogeo, no me calmo, no puedo, no sé cómo hacerlo.
Ni siquiera se si quiero. Dormir eternamente, no despertar jamás, total para lo que hay que ver...
La gente critica continuamente, no valoramos el precio de lo que tenemos, ya no solo material.
Juntamos palabras equivocadas.con sentimientos erróneos, pensamos menos de lo que deberíamos, jugamos con las personas como si de muñecos se tratasen

Jugamos con nuestra apariencia, nos arreglamos, siguiendo un patrón. No somos dueños de nosotros mismos, y el que lo es se le tacha de loco

Reflexión

El ruido de la tele, atracciones, gente barullo...
Ruido. Todo se resume a eso.
Todo se resume en el agobio que produce esa mezcla, como se revuelven los pensamientos, hace un año era distinto. Todo mágico, no tan sencillo.

La mínima cosa de esa feria errante me recuerda que viví una época de felicidad, pasajera.
Sentimientos enterrados que luchan por volver a salir, y mientras yo decido seguir sepultandolos, que no salgan hasta que me haya recuperado.
Luchan como titanes, encerrados, apagandose, mientras yo me marchito y me sigo quemando, mi interior sigue rugiendo, algo dentro de mí, me incita a salir, gritar, saltar, reír... En definitiva, vivir.
Pero mi otra parte se niega, dice estar cansada, dice no tener ganas, se sienta fuma y piensa. Y al final la buena cede ante esa sensación de vacío y de asfixia. Un gesto de desprecio a la alegría, declarandole la guerra a la simpatía. Cuando lo único para lo que quedan fuerzas es para fumar, las ganas de reírse se desvanecen y la fuerza para soñar se pierde..

A veces soñamos despiertos, imaginando cómo será el futuro que queremos, y nos damos cuenta con los tropiezos de que todo es efímero.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Pasados

Como cada noche desde hace tiempo..
Me tumbo en la cama y no puedo evitar pensar y recordar.
Los buenos tiempos, en los que era feliz, no me preocupaba de nada, pues tenía quien me esperaba, quien se preocupaba por mi y me quería.
Ahora solo tengo el vacio de un recuerdo que cada vez se desvanece más.
El año pasado se fue mi gran apoyo, una persona a la que quería como a la hermana mayor que nunca tuve, que me daba el mejor consejo y que siempre tenía una sonrisa preparada para cualquier ocasión.
También este año se fue la persona que ocupó el cien por cien de mi vida, mis ganas y mi alegría, la razón por la que me levantaba cada dia, la persona que más me apoyó cuando ella se fue, se convirtió en mi mejor amigo, mi novio ya lo era, pensamos en un futuro juntos mientras me sacaba de mi dolor, me respaldaba... Y ahora no queda nada...
Unas pocas fotos, mensajes antiguos que al leerlos me hacen revivir lo que sentía en el momento, pero luego caigo en que nada volverá a ser igual. Que los que se han marchado ya no vuelven, y los que quedamos somos los que perdemos.
Mis ganas de vivir han ido en decadencia a medida que pasan los días, preguntandome a diario si realmente me merece la pena seguir aquí, si mi sitio no está en otra parte, si soy yo la que tiene que irse y no los demás.
Dejar de sufrir, remontar el vuelo, vivir con ganas y no por costumbre.
Respiro porque es un gesto automático, al igual que mirar el móvil y esperar su mensaje, ese mensaje que no llegará nunca, ese mensaje...

Como cada noche me acuesto llorando, me duelen las cicatrices que me ha dejado el pasado, que son de esas que con el tiempo sólo se disimulan pero no desaparecen, son de esas que se abren a cada instante en el que no desconecte la mente.

Y lloro y llorare y pasará el tiempo y lo seguiré haciendo, buscando el triste destino que acompañe a mi vida, quiero conservar los pocos recuerdos que me quedan, y no perderlos, recordar que esas cicatrices han pasado por algo y no han sido en vano.

Por ella. Por mí. Por ellos. Por los que hemos quedado y seguimos sufriendo.

sábado, 4 de mayo de 2013

Rugidos.

A pesar de ser un dia soleado e incluso veraniego, no puedo evitar sentirme fría, helada, vacía...
No puedo ver la alegría de lo que me rodea, todo el mundo es felíz o está alegre, mientras que yo exteriormente estoy cada vez más y más apagada...

Cada noche al acostarme mi interior ruge, sintiéndose privado de la libertad que le ha sido robada, cada noche reclama su venganza.

Cada noche es más difícil ahogar el grito, el rugido que ansia salir, transformarse, adoptar la forma de la venganza  reclamar sangre sobre las lagrimas derramadas, el rugido que poco a poco, noche tras noche, se va ahogando y volviéndose ira, frustración, desgracia, tristeza... Sentimientos de muerte en vida.

Quisiera liberar la bestia, quisiera sentirme completa.