Ya han pasado las fiestas, he reído, he estado en buena compañía, he visto a gente a la que llevaba tiempo sin ver, he conocido gente nueva....
He recordado, pero el recuerdo se lo ha llevado la gente con la que he estado, me han distraído, y lo agradezco, puede sonar a tontería, puede que incluso ni ellos mismos lo supieran, para mí sigue siendo una fecha clave, los fuegos artificiales, el ruido de las atracciones, las canciones que sonaban... Todo me recordaba a algo. Pero he sustituido un vago recuerdo por otro más ameno, más gracioso, amigos fieles.
Lo bueno de la noche, es la oscuridad, gracias a la negrura, no pude encontrarme con sus ojos, tampoco lo quería, los momentos que he pasado este año no se podrán igualar fácilmente.
Descojonarte de risa, cantar, reir...
El abrazo sincero de una amiga, la palmadita en la espalda, y así tiramos hacia delante.
Ellas, las que a pesar de que puedan estar peor que yo, no me permitirán caer, ellos que no permiten que esté triste, entre todos. Una piña, un grupo, una familia.
Me faltaba alguien especial, y no era el de costumbre, era ella, mi mejor amiga, mi hermana, alguien con quién sí que comparto verdaderos momentos de apoyo, con quien comparto no solo una fecha, si no que compartimos un cumpleaños, un pasado un presente y un futuro.
No me quejo de amistades, son todas estupendas, me he dado cuenta de quien de verdad está ahí cuando lo necesitas, quién por muy pesada que resulta te pregunta a diario para saber que estas bien.
Retomar viejas amistades, y ver que cambiamos en apariencia, pero que el sentimiento de locura que te posee cuando estas a su lado no se iguala con ninguna otra persona, que por muchos años que pasen seguirán igual.
Ellas son mis amigas, las que no me han permitido caer, las que me guian a diario, mis ángeles.
Por ellas daría el brazo entero, a ellas, las que no permito que el aire las roce. Porque ellas son el tesoro más grande que tengo y sé que sin su apoyo me pierdo. No faltarán, son las de verdad. Son mi alegría, mi tristeza mi risa y mi manto de lágrimas.
A todas y cada una de ellas, las que quiero como hermanas.
Creo que lo que me merezco de una vez por todas es ser feliz, aunque no sea plenamente, puedo vivir cada día como si fuera el último pero así solo consigo autodestruirme,, la solución no es cambiar el modo de ver las cosas sino de aplicarse a fondo para cambiarlas
Luchando
Lucho por los sentimientos con la fuerza de un coloso, muy consciente y enterado que el amor es caprichoso.
jueves, 16 de mayo de 2013
Ellas
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