La deseo la peor de las torturas a esa maldita bruja, que me robó lo más sagrado. Maldita banshee...
No te deseo el bien, te deseo cualquier mal que te aceche, incluso te deseo la muerte, tal vez nobla tuya, pero si la de los que te rodean, no eres buena calaña, ni siquiera eres buena persona.
No estás en tus cabales, porque una persona nunca debería intentar suicidarse, aunque yo misma lo haya pensado más de una vez...
Tengo el alma desgarrada, con una herida de difícil curación por culpa de una niñata que sólo quiere atención, que va con aires de diva y no es más que una desgraciada.
En el fondo me da pena, ver cómo una persona cambia tanto al estar con otra. Pero es una bruja y le tiene encantado, por lo que sé, las cosas que hace no son ni medio normales.
La he maldecido cada noche, la sigo maldiciendo, una maldición por cada lágrima que he derramado. Cada noche tejo más y más ese maleficio, para que caiga en su propio juego.
No juegues con quien fue jugador, no juegues contra mí niñata, acabarás perdiendo.
Y la bruja como todas es fea, tiene una larga nariz y un pelo extraño, si me la encuentro por la calle no es capaz de mirarme a la cara, me rehuye la mirada...
Ella sabrá, yo sé que me las acabará pagando. En esta vida o en la otra.
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