Me encanta escuchar música, sobre todo cuando define mi ánimo.
Si no me gusta paso a la siguiente. Estoy más centrada, ya puedo pensar con claridad, abrí los ojos en su momento, pero eso no quita que sea ahora cuando decido darme cuenta y desfogar toda la rabia que siento. Podría darle un puñetazo a una pared, un árbol, una farola... A lo que fuese, pero para qué.
Ya no me siento derrotada ni fracasada, si no liberada. Siento que soy la dueña de mi propia vida y que lo que hago sólo es por y para mí.
Claro que pienso en los demás, les debo mucho, al no dejarme ponerme triste ni un sólo minuto de los que he pasado con ellos, de los que han echo mis penas las suyas, las alegrías y mis rayadas. No soy fácil pero tampoco soy complicada.
Soy una chica a la que la cuesta abrirse a los demás, porque desconfio bastante, siempre me han echo daño, me han puteado, han intentado hundirme, pero por el camino no sólo he perdido, también he ganado.
Se ha ido mucha gente de mi vida, pero han llegado muchos que me han enseñado el lado positivo a pesar de estar incluso peor que yo.
No tengo palabras para dar las gracias, a amigos y amigas de toda la vida, esos que no fallan. A los nuevos, que de alguna manera tampoco me han dejado caer sino que me han levantado. A mi familia por apoyarme y por tenerlos.
Pero sobre todo a mi hermana, ya que sin ella, ahora mismo no sería mas que ceniza.
Creo que lo que me merezco de una vez por todas es ser feliz, aunque no sea plenamente, puedo vivir cada día como si fuera el último pero así solo consigo autodestruirme,, la solución no es cambiar el modo de ver las cosas sino de aplicarse a fondo para cambiarlas
Luchando
Lucho por los sentimientos con la fuerza de un coloso, muy consciente y enterado que el amor es caprichoso.
lunes, 8 de abril de 2013
Gracias.
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