Por esas noches en las que una simple charla con un amigo te suben el ánimo y te vuelven las fuerzas para seguir adelante.
Me propuse encontrarme y lo estoy haciendo, no me gusta mucho pero me acepto, soy una persona fria, seria, de mirada fuerte. No me gusta achantarme de nada ni de nadie, no huyo de los problemas pero si que los afronto.
Mis decisiones no son siempre las correctas, ni siquiera cuando pienso demasiado las cosas. Prefiero guiarme por mi instinto, fruncir el ceño, morderme el labio y aguantar el puño cerrado. Autocontrol.
Me gustaría sentirme llena, plena, con ganas de hacer todo tipo de locuras, me gustaría irme lejos, perderme en una isla, donde no me conociera nadie. Pero mejor no. Mi vida está donde esten los míos. Les apoyo y me apoyan, los tengo en las malas y en las peores, nunca dejando que me hunda, y siempre sacándome a flote. Me gusta más animar que me animen. Siempre he sido muy cerrada con mis problemas, de hay que mi fuego interior arda con tanta fuerza. No quiero cambiar, no ahora. Soy como soy y doy gracias por ello. El bien y el mal, es solo algo que nos hemos inventado. Yo puedo rozar esa línea imaginaria, cuando estoy con gente, buena gente.. Camino por la luz, pero en mi propia soledad vivo en la más completa oscuridad.
No necesito a nadie para ser felíz, ya que lo soy a mi manera. No recuerdo reir a carcajadas. Bueno si. Por cosquillas. Pero no por algo en especial.
Envidio a esas personas que destierran sus problemas, sus rayadas. Yo fumo con ellas, duermo con ellas, y las tengo todo el tiempo en mi cabeza. Pero suelo desconectar.
La vida no me ha dado muchos motivos para sonreír, es más siempre que lo he hecho, me ha arrancado de raíz aquello que me apagaba la llama. Se lo a llevado tan lejos que me cuesta asimilar que pueda sucederme algo bueno.
Asique aqui estoy encarando mi destino y esperando lo que venga.
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